Libre

Libre

Paseábamos, anochecía, el cielo se cerraba y la tormenta estaba cerca. Ella caminaba por la orilla mientras yo, a pocos metros, la miraba. Empezó a llover. De pronto paró, extendió los brazos y alzó la cabeza. Disparé, claro.

11. Noviembre 2008, 01:33 Publicada en: Paisajes & Lugares, Retrato